Por la Señal de la Santa Cruz de
nuestros enemigos líbranos Señor Dios Nuestro nombre
del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
Recitar
Jesús mío
Jesús mío Jesucristo Dios y hombre
verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado,
porque eh merecido el infierno y e perdido el cielo
y sobre todo porque te e ofendido a ti que eres tan
bueno a quien amo sobre todas las cosas, propongo
firmemente con tu gracia enmendarme y evitar las
ocasiones próximas de pecado, confió me perdonaras
con tu infinita misericordia. Amen
Recitar el Credo
Creo
en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo
invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo
único de Dios, nacido del Padre antes de todos los
siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma
naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que
por nosotros los hombres, y por nuestra salvación
bajo del cielo, y que por obra del Espíritu Santo se
encarno de Maria, la Virgen, y se hizo hombre; y que
por nuestra causa fue crucificado en tiempos de
Poncio Pilatos, padeció y fue sepultado, y resucito
al tercer día, según las Escrituras, y subió al
cielo, y esta sentado a la derecha del Padre; y de
nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y
muertos y su reino no tendrá fin. Creo en el
Espíritu Santo. Señor y dador de vida, que procede
del Padre y del Hijo, que con el Padre y del Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que hablo con
los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa
católica y apostólica. Confieso que hay un solo
bautismo para el perdón de los pecados. Espero la
resurrección de los muertos y la vida del mundo
futuro. Amen
Intenciones:
IMPLORAR DE DIOS EL DON DE LA PAZ PARA LAS PERSONAS Y PARA EL
MUNDO ENTERO.
(Se
incluyen aquí las Intenciones personales)
PRIMER MISTERIO:
La Oración de Jesús en el Huerto:
"Llegaron a una propiedad llamada Getsemaní, y Jesús dijo
a sus discípulos: 'quédense aquí, mientras yo voy a orar'.
Después llevó con Él a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a
sentir temor y angustiarse. Entonces les dijo: 'mi alma
siente una tristeza de muerte. Quédense aquí velando'. Y
adelantándose un poco, se postró en tierra y rogaba que,
de ser posible, no tuviera que pasar por esa hora. Y
decía: 'Abba (Padre) todo te es posible, aleja de mí este
cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya'.
Después volvió y encontró a sus discípulos dormidos. Y
Jesús dijo a Pedro: 'Simón ¿duermes? ¿no has podido
quedarte despierto ni siquiera una hora? Permanezcan
despiertos y oren para no caer en la tentación, porque el
espíritu está dispuesto, pero la carne es débil'. Luego se
alejó nuevamente y oró, repitiendo las mismas palabras. Al
regresar, los encontró otra vez dormidos, porque sus ojos
se cerraban de sueño, y no sabían que responderle. Volvió
por tercera vez y les dijo: 'ahora pueden dormir y
descansar. Esto se acabó. Ha llegado la hora en que el
Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los
pecadores. ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va
a entregar."
Aspectos para meditar:
La angustia de Jesús:
Al saber que se acerca su hora, Jesús comienza a angustiarse y a
sentirse solo; ordena a sus discípulos quedarse en el
lugar y Él se aleja para orar a su Padre.
Intención: SOPORTAR TRANCES AMARGOS CON
DIGNIDAD ESPIRITUAL Y FORTALEZA CRISTIANA APRENDER A
ORAR.
Recitar el Padre Nuestro
Recitar diez Ave Marías
Recitar el Gloria
María madre de gracia y madre de misericordia.
Todos: En la vida y en la muerte ampáranos gran señora
Jesús mío, perdona nuestras culpas presérvanos del fuego
del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia
SEGUNDO MISTERIO:
La Flagelación de Jesús
"En cuanto amaneció, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo
con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín. Y
después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a
Pilatos. Este lo interrogó: '¿Tú eres el rey de los
judíos?' Jesús le contestó: 'Tú lo dices'. Los sumos
sacerdotes multiplicaban las acusaciones contra Él.
Pilatos lo interrogó nuevamente: '¿No respondes nada?
¡Mira de todo lo que te acusan!' Pero Jesús ya no
respondió a nada más, y esto dejó muy admirado a Pilatos.
En cada fiesta, Pilato ponía en libertad a un preso, a
elección del pueblo. Había en la cárcel uno llamado
Barrabás, arrestado con otros revoltosos que habían
cometido un homicidio durante la sedición. La multitud
subió y comenzó a pedir el indulto acostumbrado. Pilatos
les dijo: '¿Quieren que les ponga en libertad al rey de
los judíos?'. Él sabía, en efecto, que los sumos
sacerdotes lo habían entregado por envidia. Pero los sumos
sacerdotes incitaron a la multitud a pedir la libertad de
Barrabás. Pilatos continuó diciendo: '¿Qué debo hacer
entonces, con el que ustedes llaman rey de los judíos?'Ellos gritaron
de nuevo: '¡Crucifícalo!'. Pilatos les dijo: '¿Qué mal ha
hecho?'. Pero ellos gritaban cada vez más fuerte:
'¡Crucifícalo!'. Pilatos, para contentar a la multitud,
les puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de
haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera
crucificado."
Aspectos
para meditar:
El silencio de Jesús:
Ante las múltiples acusaciones que realizan en su contra,
Él se queda callado a pesar de que todo lo que decían era
mentira.
Intención:
UNIRSE A TODOS LOS QUE SUFREN. APRENDER A SUFRIR
Recitar el Padre Nuestro
Recitar diez Ave Marías
Recitar el Gloria
María madre de gracia y madre de misericordia.
Todos: En la vida y en la muerte ampáranos gran señora
Jesús mío, perdona nuestras culpas presérvanos del fuego
del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia
TERCER MISTERIO:
La Coronación de espinas:
"Los soldados lo llevaron dentro del palacio, al pretorio,
y convocaron a toda la guardia. Lo vistieron con un manto
púrpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron.
Y comenzaron a saludarlo: 'Salud, rey de los judíos'. Y le
golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando
la rodilla, le rendían homenaje. Después de haberse
burlado de Él, le quitaron el manto púrpura y le pusieron
de nuevo sus vestiduras. Luego lo hicieron salir para
crucificarlo."
Aspectos para meditar:
La burla de los soldados:
Los soldados se burlan del mismo motivo por el cual
condenan a Jesús, osea por ser el Mesías.
La pasividad de Jesús:
Como un manso cordero, así soporta todo el Señor, nunca
responde a la violencia con que lo trataban ni a las
burlas que le hacían.
Intención:
IMITAR A JESUS EN LAS SITUACIONES
DIFÍCILES, ACEPTAR PACIENTEMENTE LAS HUMILLACIONES
INTENTAR QUE LA VIDA ESPIRITUAL REINE SOBRE NUESTRA
PERSONA.
Recitar el Padre Nuestro
Recitar diez Ave Marías
Recitar el Gloria
María madre de gracia y madre de misericordia.
Todos: En la vida y en la muerte ampáranos gran señora
Jesús mío, perdona nuestras culpas presérvanos del fuego
del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia
CUARTO MISTERIO:
El camino al monte Calvario:
"Cuando lo llevaban detuvieron a un tal Simón de Cirene, que volvía
del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara
detrás de Jesús. Lo seguían muchos del pueblo y un buen
número de mujeres, que se golpeaban el pecho y se
lamentaban por él. Pero Jesús, volviéndose hacia ellas,
les dijo: '¡Hijas de Jerusalén! No lloren por mí; lloren
más bien por ustedes y por sus hijos. Porque se acerca el
tiempo en que se dirá
¡Felices las estériles, felices los senos que no
concibieron y los pechos que no amamantaron!, y a los
cerros ¡Sepúltennos! Porque si así tratan a la leña verde
¿Qué será de la leña seca? Con Él llevaban también a otros
dos malhechores, para ser ejecutados."
Aspectos para meditar:
El extraño destino de Simón de Cirene:
Simón pasaba por el lugar y se acercó a ver que sucedía.
Los guardias lo tomaron y lo obligaron a cargar la cruz.
Quizá lo hizo resignado y con fastidio, pero sin duda ese
fue el momento más importante de su vida.
Intención:
ACEPTAR Y SOBRELLEVAR GENEROSAMENTE Y SIN
DESESPERACION NUESTRA CRUZ, CON LA CERTEZA DE QUE DIOS NOS
ESPERA AL FINAL DEL CAMINO.
Recitar el Padre Nuestro
Recitar diez Ave Marías
Recitar el Gloria
María madre de gracia y madre de misericordia.
Todos: En la vida y en la muerte ampáranos gran señora
Jesús mío, perdona nuestras culpas presérvanos del fuego
del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia
QUINTO MISTERIO:
La crucifixión y muerte de Jesús:
:"Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó. Después
lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus
vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada
uno. Ya mediaba la mañana cuando lo crucificaron. La
inscripción que indicaba la
causa de su condena decía: 'El rey de los judíos'. Con él
crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su
izquierda. Los que pasaban lo insultaban, movían la cabeza
y decían: '¡Eh, tú, que destruyes el Templo y en tres días
lo vuelves a edificar, sálvate a ti mismo y baja de la
cruz!'
Aspectos para meditar:
El reparto de sus vestiduras:
Se cumple así lo que estaba escrito: "se repartieron mis
vestiduras y sortearon mi túnica".
Intención:
IMPLORAR LLEGAR AL ULTIMO MOMENTO HABIENDO
CUMPLIDO BIEN LA MISIÓN AQUÍ EN LA TIERRA.
Recitar el Padre Nuestro
Recitar diez Ave Marías
Recitar el Gloria
María madre de gracia y madre de misericordia.
Todos: En la vida y en la muerte ampáranos gran señora
Jesús mío, perdona nuestras culpas presérvanos del fuego
del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia
Guía
Oh soberano santuario, Madre del verbo
eterno libra Virgen del infierno a los que rezan tu
Santo Rosario.
Emperatriz poderosa de los mortales
consuelo Ábrenos Virgen el Cielo con una muerte dichosa
y danos pureza del alma, ya que eres tan poderosa.
Dios te salve, Maria Santísima, hija de Dios Padre
Virgen Purísima antes del parto. En tus manos
encomendamos nuestra fe para que la ilumines llena eres
de gracia el señor es contigo bendita tu entre todas las
mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús
Todos Santa
María madre de dios ruega por nosotros los pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte amen.
Guía
Dios te salve María
Santísima en el parto en tus manos encomendamos nuestra
esperanza para que la alientes, Llena eres de gracia el
señor es contigo bendita tu entre todas las mujeres y
bendito el fruto de tu vientre Jesús
Todos Santa
María madre de dios ruega por nosotros los pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte amen.
Guía
Dios te salve maría
Santísima esposa del espíritu santo, virgen Purísima
después del parto, en tus manos encomendamos nuestra
caridad para que la inflames, llega eres de gracia el
señor es contigo bendita tu entre todas las mujeres y
bendito el fruto de tu vientre Jesús
Todos Santa
María madre de dios ruega por nosotros los pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte amen.
Guía
Dios te salve María santísima Templo y
Sagrario de la Santísima Trinidad. Virgen concebida sin
la culpa original.
Recitar un
SALVE
Dios te salve reina y madre de
misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra, Dios te
salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti
suspiramos gimiendo y llorando en este valle de
lágrimas. EA, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a
nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de
este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu
vientre. ¡OH clemente, OH piadosa, OH dulce Virgen
Maria! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que
seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seños
Jesucristo. Amen
Jaculatoria Final
Guía
De tus Purísimos Ojos, Oh Maria, penden
nuestras felicidades.
Todos: Míranos Señora y no nos
desampares.
Oremos:Te
suplicarnos Señor, derrames tu gracia en nuestras almas,
para que habiendo conocido por la voz del Ángel la
Encamación de tu Hijo, por los méritos de su Pasión y de
su cruz, lleguemos a la gloria de la resurrección. Por
Jesucristo Nuestro Señor. Así sea.
Rezar Las Letanías
Oración Final
Guía
Bajo tu amparo nos acogemos
Todos: Santa Madre de Dios, no
desprecies las suplicas que te dirigimos en nuestra
necesidades: antes bien líbranos de todos los
peligros.
¡Virgen gloriosa y bendita!
Ruega por nosotros, Santa Madre de
Dios.
Todos: Para que seamos dignos de
alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amen